Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    18 de Mayo de 2022
08 de Mayo de 2022
UN DÍA ANTES DE SU CUMPLEAÑOS
Silvio Maldonado Bautista

  
   Citlali Maldonado
   28 de noviembre a las 21:37
   (Mi hija escribió)
  
   Gracias a tod@s l@s que se han tomado el tiempo de recordarme y felicitarme en este día tan especial. Les abrazo en la distancia, que ya es una costumbre de nuestros tiempos. Espero pronto poder abrazarlos sin restricciones.
  
   Un día como hoy, hace 57 años, tuve la suerte de llegar a la Tierra. No me puedo imaginar lo que sentí y tampoco lo recuerdo, pero debió haber sido una sensación extraña. Seguramente mi mamá me arropaba tiernamente entre sus brazos y mi papá me miraba con infinita curiosidad. Lo sé porque yo he tenido la fortuna de tener un hijo y una hija que han colmado mi vida de ese algo que no me cabe en el pecho y que le llaman amor y cada vez más amor. Y ese sentimiento se expandió porque mi nieta logró que mi corazón se hiciera todavía más grande.
  
   Hoy me despertó un golpe de luna. Abrí los ojos y la encontré mirándome a través de mi ventana, hermosa, gigante. O al menos eso pensé cuando la vi. Sentí una dicha enorme de saber que todos mis años han sido una gran aventura llena de historias mágicas y gratos recuerdos. Los otros, los que me hieren, han desaparecido de mi mente y agradezco que así sea, porque me niego a seguir mordiéndome el espíritu. De cuando en cuando, he tenido que colocar curitas en los golpes y raspones de mi alma. Sin embargo, gracias a ellos comprendí, que la vida es tan hermosa, que es necesario vivirla intensamente, no vaya a ser que cuando quieras decirle “te quiero” a esa persona, ya sea demasiado tarde. Porque, a fin de cuentas, lo importante es amar y ser amado. Me siento orgullosa de siempre haber dicho: -te quiero, en su momento y sin impedimentos.
  
   Esta mañana al abrir los ojos, después de 57 años de haber llegado a este plano, me dio la gana agradecer por mi familia y me sentí privilegiada de tenerla. Mi padre, mi fortaleza; mi madre, el viento bajo mis alas. Todos los miembros de nuestro clan me completan, todos ellos son motivo de alegría. Con altas y con bajas, cercanos o lejanos, son una bendición, por ser lo que son, por todas las enseñanzas que me han dado y por el aprendizaje al que me han expuesto. Pero tampoco sería lo que soy, si no hubiera tenido l@s amig@s con quienes he suspirado, he berreado y por supuesto me he divertido hasta sentir dolor en las entrañas. Sería injusto nombrar solo algun@s. A cada un@ en su momento, les he expresado mi cariño y la inmensa gratitud que les tengo, y aunque algun@s ya no están a mi lado, siguen indelebles en mi memoria.
  
   Hoy me desperté con infinitas ganas de agradecer todo lo que tengo y bendecir todo lo que soy. Me miro al espejo y veo rastros de incontables sinsabores y sufrimiento, pero también reconozco que hay huellas de profundo amor y felicidad. Ambas experiencias me han motivado a actuar con sabiduría, comprendiendo el camino y el proceso de cada cual, brindando mi ternura y comprensión a los demás, dado que yo también he recorrido esos laberintos oscuros e interminables. “Con la vara que mides serás medido”, es una frase que me enseñó a eliminar la actitud de juzgar de mi vocabulario existencial, algo que en mi juventud fuera un rasgo discordante. Ahora se me ha hecho hábito, demostrar mi amor con una sonrisa. Puedo parecer superficial, pero ya no me importan las apariencias. Sonreír es el acto más libertario que conozco y nada me impide dibujar esa línea en mi rostro. Me causa dicha estar rodeada de gente que admiro y amo.
  
   Aunque parezca increíble, siento paz y calma en mi corazón. No tengo que vivir la angustia que provoca la incertidumbre y creo que todo lo que sucede, en ocasiones escapa a nuestro entendimiento. Ahora gozo mi silencio disfrutando mi propia compañía porque me he convertido en mi mejor amiga. Tengo total certeza de mi misma, no tengo necesidad de defenderme de nada, ni ansío demostrar todo lo que sé, mucho menos me inquieta quedar como una tonta ante las sin razones de personas egoístas. Siento que cada día me conozco más y me enamoro más de la persona que soy y a pesar de tener tremendos defectos, me siento plena y feliz. Confieso que he vivido. Tengo todo lo que siempre soñé tener. He logrado y puedo decir que he superado mis metas. Hoy por hoy, no me exijo complacer a los demás. No necesito fingir, ni necesito quedar bien con nadie y sin embargo me encanta convivir y saber que puedo acompañar a toda aquella persona que me acepte en su vida.
  
   No me arrepiento de nada y no me acuerdo de todo. Existen personas que han dejado una huella imborrable y para todas ellas, lo sepan o no, hago una reverencia. No me siento joven, pero tampoco siento el peso de los años. Muy por el contrario, tengo el ímpetu para seguir diseñando mi camino llena de confianza en el porvenir. Sé lo que quiero y sé cómo conseguirlo. Gracias, gracias, gracias vida.