Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    25 de Noviembre de 2020
22 de Noviembre de 2020
De Mi Cosecha
JESÚS, HOY
Una espiritualidad de libertad radical
  
   Albert Nolan
   (1934- )
  
   Selección de A. Sahagún
  
   Albert Nolan, nació en Sudáfrica en 1934, ingresó en la Orden de Santo Domingo en 1954 y realizó sus estudios en Sudáfrica y en Roma. Desde entonces ha sido profesor de teología, ha realizado tareas pastorales entre los pobres y ha sido durante años capellán universitario. En 1984 fue elegido Maestro General de la Orden Dominicana, pero él declinó el nombramiento para seguir en su país combatiendo el apartheid.
  
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   Mi propuesta será que aprendamos a tomar a Jesús en serio, y esto es precisamente lo que necesitamos hacer hoy en día. No tomamos a Jesús en serio cuando, entre otras cosas, empezamos a leer los signos de nuestro tiempo con honradez y sinceridad.
  
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   Nuestra época es un tiempo de escepticismo sin precedentes. Cualquier opinión vale tanto como las demás. Lo único que se puede decir es que algunas opiniones son antiguas y aburridas, mientras que otras son interesantes.
  
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   Muchas personas se sienten hoy totalmente inseguras. Parece que todo lo que oímos son malas noticias: guerras, asesinatos, abusos, violencia institucional, terrorismo y destrucción del medio ambiente, por no mencionar los terremotos, tsunamis y huracanes.
  
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   Hoy todas las tradiciones culturales se están desintegrando lentamente; culturas occidentales, culturas africanas, culturas asiáticas y culturas indígenas menores, A la gente no le queda mucho a lo que aferrarse.
  
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   En general, la nueva búsqueda de espiritualidad, el hambre profunda de espiritualidad es auténtica y sincera. Es uno de los signos de nuestro tiempo.
  
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   Durante la segunda mitad del siglo XX, en medio de nuestra creciente incertidumbre e inseguridad, la persona que más contribuyó a revivir y popularizar la tradición católica de espiritualidad contemplativa fue el escritor y monje norteamericano Thomas Merton. Él permitió a millones de católicos, y también no católicos, crecer espiritualmente como el mismo había hecho –paso a paso.
  
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   Una de las características de la experiencia mística de Unión con Dios es que siempre incluye una experiencia de unicidad con todos los seres humanos y con todo el universo.
  
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   Lo significativo es que hoy, a la vez que crece cada vez más el número de personas que hacen uso de la medicina occidental, sienten la necesidad de algo más, algo trascendente, algo que sane el cuerpo, el alma y la sociedad –una sanación holística.
  
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   La espiritualidad está floreciendo ahora fuera de las grandes religiones del mundo.
  
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   Las instituciones religiosas tienden a fosilizarse, a hacerse legalistas, dogmáticas y autoritarias.
  
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22 de Noviembre de 2020
Poemas De Hoy Y De Ayer
MIGUEL HERNÁNDEZ II

  
  
El silbo del dale
   Dale al aspa, molino,
   hasta nevar el trigo.
   Dale a la piedra, agua,
   hasta ponerla mansa.
   Dale al molino, aire,
   hasta lo inacabable.
   Dale al aire, cabrero,
   hasta que silbe tierno.
   Dale al cabrero, monte,
   hasta dejarle inmóvil.
   Dale al monte, lucero,
   hasta que se haga cielo.
   Dale, Dios, a mi alma,
   hasta perfeccionarla.
   Dale que dale, dale,
   molino, piedra y aire,
   cabrero, monte, astro,
   dale que dale largo.
   Dale que dale, Dios,
   ¡ay!
   Hasta la perfección.
  
   A ti, llamada impropiamente Rosa
  
   A ti, llamada impropiamente Rosa,
   impropiamente, Rosa, impropiamente,
   rosa desde los pies hasta le frente
   que te deshojarás al ser esposa.
  
   Propia de rosas es tu piel de rosa,
   de cáliz y de pétalo caliente;
   pero es tu piel de rosa indiferente
   otra rosada y diferente cosa.
  
   Te llamas Rosa; si lo eres, dime:
   ¿dónde están las espinas, los dolores,
   con qué todas las rosas se defienden?
  
   Por ser esposo de una rosa gime
   mi cuerpo de claveles labradores,
   y ansias de ser rosal de ti lo encienden.
  
   Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos
  
   Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos,
   que son dos hormigueros solitarios,
   y son mis manos sin las tuyas varios
   intratables espinos a manojos.
   No me encuentro los labios sin tus rojos,
   que me llenan de dulces campanarios,
   sin ti mis pensamientos son calvarios
   criando nardos y agostando hinojos.
   No sé qué es de mi oreja sin tu acento,
   ni hacia qué polo yerro sin tu estrella,
   y mi voz sin tu trato se afemina.
   Los olores persigo de tu viento
   y la olvidada imagen de tu huella,
   que en ti principia, amor, y en mí termina.
  
   El niño Yuntero
  
   Carne de yugo, ha nacido
   más humillado que bello,
   con el cuello perseguido
   por el yugo para el cuello.
  
   Nace, como la herramienta,
   a los golpes destinado,
   de una tierra descontenta
   y un insatisfecho arado.
  
   Entre estiércol puro y vivo
   de vacas, trae a la vida
   un alma color de olivo
   vieja ya y encallecida.
  
   Empieza a vivir, y empieza
   a morir de punta a punta
   levantando la corteza
   de su madre con la yunta.
  
   Empieza a sentir, y siente
   la vida como una guerra
   y a dar fatigosamente
   en los huesos de la tierra.
  
   Contar sus años no sabe,
   y ya sabe que el sudor
   es una corona grave
   de sal para el labrador.
  
   Trabaja, y mientras trabaja
   masculinamente serio,
   se unge de lluvia y se alhaja
   de carne de cementerio.
  
   A fuerza de golpes, fuerte,
   y a fuerza de sol, bruñido,
   con una ambición de muerte
   despedaza un pan reñido.
  
   Cada nuevo día es
   más raíz, menos criatura,
   que escucha bajo sus pies
   la voz de la sepultura.
  
   Y como raíz se hunde
   en la tierra lentamente
   para que la tierra inunde
   de paz y panes su frente.
  
   Me duele este niño hambriento
   como una grandiosa espina,
   y su vivir ceniciento
   revuelve mi alma de encina.
  
   Lo veo arar los rastrojos,
   y devorar un mendrugo,
   y declarar con los ojos
   que por qué es carne de yugo.
  
   Me da su arado en el pecho,
   y su vida en la garganta,
   y sufro viendo el barbecho
   tan grande bajo su planta.
  
   ¿Quién salvará a este chiquillo
   menor que un grano de avena?
   ¿De dónde saldrá el martillo
   verdugo de esta cadena?
  
   Que salga del corazón
   de los hombres jornaleros,
   que antes de ser hombres son
   y han sido niños yunteros.
  
   Canción última
  
   Pintada, no vacía:
   pintada está mi casa
   del color de las grandes
   pasiones y desgracias.
  
   Regresará del llanto
   adonde fue llevada
   con su desierta mesa
   con su ruinosa cama.
  
   Florecerán los besos
   sobre las almohadas.
   Y en torno de los cuerpos
   elevará la sábana
   su intensa enredadera
   nocturna, perfumada.
  
   El odio se amortigua
   detrás de la ventana.
  
   Será la garra suave.
  
   Dejadme la esperanza.
  
   No medía más distancia que un otero
  
   No media más distancia que un otero
   entre la ausencia mía y tu presencia
   y sin embargo, amor, está mi ausencia
   pendiente de tu puerta de romero.
  
   Como muere, doliéndose, el cordero
   destetado y sin madre ni asistencia,
   así, de esta dulcísima dolencia,
   de no verte estoy viendo que me muero.
  
   Inútil es mi oreja sin tus voces,
   inútiles mis ojos y mi pelo
   hasta que tu amistad los coge y toca.
  
   Mi mejilla se mustia sin tus roces,
   mi paz de guerra está, mi amor de duelo...
   ¡A tanto obliga un beso de tu boca!
  
   Las abarcas desiertas
  
   Por el cinco de enero,
   cada enero ponía
   mi calzado cabrero
   a la ventana fría.
  
   Y encontraban los días,
   que derriban las puertas,
   mis abarcas vacías,
   mis abarcas desiertas.
  
   Nunca tuve zapatos,
   ni trajes, ni palabras:
   siempre tuve regatos,
   siempre penas y cabras.
  
   Me vistió la pobreza,
   me lamió el cuerpo el río,
   y del pie a la cabeza
   pasto fui del rocío.
  
   Por el cinco de enero,
   para el seis, yo quería
   que fuera el mundo entero
   una juguetería.
  
   Y al andar la alborada
   removiendo las huertas,
   mis abarcas sin nada,
   mis abarcas desiertas.
  
   Ningún rey coronado
   tuvo pie, tuvo gana
   para ver el calzado
   de mi pobre ventana.
  
   Toda gente de trono,
   toda gente de botas
   se rió con encono
   de mis abarcas rotas.
  
   Rabié de llanto, hasta
   cubrir de sal mi piel,
   por un mundo de pasta
   y unos hombres de miel.
  
   Por el cinco de enero,
   de la majada mía
   mi calzado cabrero
   a la escarcha salía.
  
   Y hacia el seis, mis miradas
   hallaban en sus puertas
   mis abarcas heladas,
   mis abarcas desiertas.
  
   Canción del antiavionista
  
   Que vienen, vienen, vienen
   los lentos, lentos, lentos
   los ávidos, los fúnebres,
   los aéreos carniceros.
  
   Que nunca, nunca, nunca
   su tenebroso vuelo
   podrá ser confundido
   con el de los jilgueros.
  
   Que asaltan las palomas
   sin hiel. Que van sedientos
   de sangre, sangre, sangre,
   de cuerpos, cuerpos, cuerpos.
  
   Que el mundo no es el mundo.
   Que el cielo no es el cielo,
   sino el rincón del crimen
   más negro, negro, negro.
  
   Que han deshonrado al pájaro.
   Que van de pueblo en pueblo,
   desolación y ruinas
   sembrando, removiendo.
  
   Que vienen, vienen, vienen
   con sed de cementerio
   dejando atrás un rastro
   de muertos, muertos, muertos.
  
   Que ven los hospitales
   lo mismo que los cuervos.
  
   Que nadie duerme, nadie.
   Que nadie está despierto.
   Que toda madre vive
   pendiente del silencio,
   del ay de la sirena,
   con la ansiedad al cuello,
   sin voz, sin paz, sin casa,
   sin sueño.
  
   Que nadie, nadie, nadie
   lo olvide ni un momento.
   Que no es posible el crimen.
   Que no es posible esto.
  
   Que tierra nuestra quieren.
   Que tierra les daremos
   en un hoyo, a puñados:
   que queden satisfechos.
   Que caigan, caigan: caigan.
  
   Que fuego, fuego: fuego.

  
  
  
  
  
  
  
  
  



22 de Noviembre de 2020
PECHUGAS ES SALSA DE CHIPOTLE
Ingredientes
  
   6 medias pechugas de pollo
   1 lata de leche evaporada
   1/2 taza de leche
   2 chiles chipotles adobados
   2 cdas. del adobo de los chiles
   1/2 taza de vino blanco
   3 cdas. de azúcar morena
   Sal al gusto
   Aceite de oliva
  
   Preparación
  
   Licua las leches con los chipotles, el adobo de los chiles y el azúcar hasta lograr una mezcla homogénea; reserva.
  
   Sazona las pechugas con sal y fríelas en una cacerola con aceite a fuego medio para que doren de manera uniforme.
  
   Vierte el vino y cuando se evapore la mitad, agrega lo licuado y revuelve para integrar.
  
   Baja el fuego y cocina hasta que hierva y el pollo esté cocido, rectifica la sazón, retira y sirve.
  
  



22 de Noviembre de 2020
Encuentros
ENCUENTRO CON JOSÉ SARAMAGO
María Teresa Morfín
Esta nueva sección, llamada “Encuentros”, surge de la invitación del padre Alfonso Sahagún para escribir sobre mis escritores favoritos. Se sabe que no soy autoridad en el tema, soy una instructora de buceo a la que le gusta mucho leer y escribir, por lo que cuento con la indulgencia de quienes lean mis textos. Mi intención es compartir con los lectores de Guía mi fascinación por algunos escritores de nuestro tiempo, y comunicar el gozo que me han aportado esas lecturas, simplemente eso, espero que estos textos les den un buen momento.
  
   Y comienzo con mi autor favorito:
   Para mí hay escritores… y Saramago. Descubrí a este gran novelista en 1998 cuando la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura. Por curiosidad compré uno de sus libros, y no pude dejar de leerlo. Mi encuentro con Saramago ha sido una experiencia indescriptible, intensa, hermosa, al grado que me sentía cerca de él en palabra y pensamiento, hasta que recibí la noticia de su muerte en junio de 2010, un fallecimiento que me rompió el corazón.
  
   José de Souza Saramago nació en Azinhaga, Portugal, en noviembre de 1922. Fue escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo. Comenzó a escribir cuando ya era una persona mayor, y regaló al mundo muchas novelas, algunas de las cuales fueron llevadas al teatro. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1998, y la Academia Sueca destacó su capacidad para “volver comprensible una realidad huidiza, con parábolas sostenidas por la imaginación, la compasión y la ironía”.
  
   Para mí lo más importante de sus novelas es su mirada: tiene una forma de ver el mundo que vuelve entrañables las cosas más sencillas, y que puede llevar a extremos insospechados las realidades más cotidianas. A veces me hace pensar en Franz Kafka, ya que acostumbra plantear como realidades algunas situaciones que nos parecerían absurdas o imposibles, pero esa mirada de Saramago ilumina para nosotros lo que puede suceder, y nos acerca al mismo tiempo a nuestro interior y a los extremos más lejanos del universo.
  
   Saramago es un autor muy controvertido porque siempre se supo que era comunista y ateo declarado. Sin embargo, a mí me parece importante leer sobre diferentes puntos de vista, y creo que la mayoría de sus obras pueden ser leídas sin preocupación por cualquier persona.
  
   Su novela El evangelio según Jesucristo puede ser ofensiva para algunos lectores cristianos, ya que es una fantasía sobre la vida de Jesús de Nazareth que pasa por alto los dogmas establecidos. Y su novela más famosa, Ensayo sobre la ceguera, que para mí es una lectura indispensable, puede resultar violenta para varios ya que, a través de la invención de una epidemia de “ceguera blanca”, Saramago lleva a una población a situaciones muy extremas que sacan a la luz lo mejor y lo peor de la condición humana.
  
   Algunas personas consideran que la lectura de Saramago es muy difícil por su particular manera de utilizar los signos de puntuación: él escribe de corrido en un texto monolítico en el que se mezclan las voces de los personajes con las descripciones del narrador. Sabiendo esto, puede uno sumergirse en una forma muy intensa de lectura, que ocupa todos los espacios de la mente, y que mantiene la tensión narrativa en todo momento, al grado de que uno no puede siquiera respirar por el gusto de seguir el texto.
  
   Entre los libros que más me han gustado de Saramago están varias novelas, y quiero mencionar algunas:
  
   La balsa de piedra es una fantasía: Un niño arroja una piedra en el momento que se abre una grieta a través de los Pirineos, y entonces la Península Ibérica comienza a desprenderse hacia el Atlántico, transformada en una isla flotante. Lo que sucede en el mundo a través de las reacciones de los dos continentes, es visto a través de las acciones de dos mujeres, tres hombres y un perro que viajan incansablemente a través de la Península, sabiendo que deben encontrarse consigo mismos en un mundo nuevo.
  
   Esta novela es una ficción exquisita, que nos lleva a los extremos de una realidad imposible, y que plantea de qué manera Europa debe trasladarse hacia el sur, de manera que, como compensación por sus abusos coloniales antiguos y modernos, pueda ayudar a equilibrar el mundo.
  
   La caverna es una utopía conmovedora. Un alfarero a la antigua se ve en la necesidad de enfrentarse a un centro comercial gigante, que pone a su mundo en un acelerado proceso de extinción. Esta novela habla sobre el final del mundo que conocemos, en aras de la comercialización extrema que nos vuelve innecesarios para la vida en el planeta. El alfarero y su familia: su hija embarazada, su yerno y también un perro, son engullidos por el centro comercial, y después de caer en la cuenta del peligro que los amenaza, juntos hacen todo lo necesario para buscar su sobrevivencia. Es un relato audaz y muy emocionante.
  
   El Memorial del convento es una novela que transcurre en la edad media, alrededor de la construcción de un convento en Mafra. En esta novela que recrea la vida de esos tiempos, Saramago relata la historia de amor entre un soldado manco y una mujer que tenía poderes extraordinarios, y la realización de los sueños de un cura que quería volar, e inventa una passarola. La imaginación de Saramago, su capacidad de mirar el mundo desde un objeto volador, y la delicadeza de los sentimientos de sus personajes en un mundo inclemente, hacen de esta novela un texto inolvidable para el lector.
  
   La Historia del cerco de Lisboa es una historia de amor exquisita, entre Raimundo Silva, un hombre mayor, corrector de estilo, y María Sara, la joven mujer que se le asigna como jefa en una casa editorial, con la idea de disciplinarlo por un error intencional: Por un capricho, en la revisión de un libro titulado Historia del cerco de Lisboa, el corrector decide incorporar una errata, diciendo que “los cruzados no ayudaron a los portugueses a conquistar Lisboa”. Esta pequeña sílaba desencadena un caos en la editorial, y Silva es castigado con la imposición de esta jefa encargada de controlarlo, la misma que lo impulsa para que escriba su propia versión de la historia del Cerco de Lisboa, en la que los cruzados no participan en la conquista.
  
   Se trata de una novela deliciosa, en la que se entrelazan dos historias, la historia de amor de Raimundo Silva y María Sara, y la nueva historia del cerco de Lisboa, con todo su contenido de imágenes y sucesos medievales.
  
   No terminaría de hablar de Saramago, y por eso comencé esta serie tratando de invitar a los lectores a explorar sus libros. La lectura de los libros de Saramago es toda una aventura existencial, que nos lleva de la mano a través de sus audaces recorridos por mundos imaginarios pero muy reales, y teniendo siempre entre sus temas el amor en muchas de sus formas y los valores fundamentales de la humanidad. El autor tiene un sentido del humor muy fino, y hace una aguda crítica de situaciones vitales que deberían cambiar. Creo que Saramago es un autor de talla universal, que merece ser leído y comentado.
  
   Para quien guste de los textos breves también puedo recomendarles El equipaje del viajero y sus Cuadernos de Lanzarote, que son varios textos con sus memorias.
  



22 de Noviembre de 2020
HUELE A QUEMADO
Everildo González Alvarez
Huele a quemado y no precisamente porque a alguna señora vecina se le hayan quemado los frijoles por exceso de cocimiento y el agua se haya consumido, o porque la leche hirvió, subió y se tiró, o bien porque las tortillas hayan permanecido en el comal mas tiempo del debido, no, definitivamente y afortunadamente eso no ha sucedido. Huele a quemado porque los pastizales y los árboles siguen ardiendo como consecuencia de que los provoca incendios siguen haciendo de las suyas, como a ellos les gusta actuar: con libertad, sin que nadie los moleste, para ellos actuar así es el placer supremo, y cada año esperan con ansia que su aliado el sol, haya secado los pastos para que la labor se les facilite y entonces si puedan llegar a admirar el espectáculo para ellos tan esperado: cuando el fuego arrasa con pasto y árboles. Huele a quemado para todos lados a donde uno se dirija, no solo en nuestra región o solo en nuestro estado, no, sino en todo nuestro México; nuestro muy querido México huele a quemado.
  
   Huele a quemado y la fauna resiente los efectos de la acción destructiva del hombre y las aves, los mamíferos, los insectos, todos los que sobreviven huyen, los que quedan vivos y pueden hacerlo, perdiendo su hábitat, ese, que ya no volverán a tener porque fue arrasado por el fuego. Huele a quemado porque unos cuantos tienen como uno de sus placeres, afectar a unos muchos cambiando el panorama de los cerros, de las lomas, de los lados de las carreteras quitando el verde o café para dejar el negro, para convertir las áreas en reguero de carbón.
  
   Huele a quemado y las acciones para prevenir los incendios no se ven, por eso los amantes del fuego se mueven con tranquilidad, siguen sus rutas establecidas, sabiondos de que nadie les impedirá cumplir con su cometido, con su gusto, ese que solo se dan una temporada al año, solo que en esta temporada el gusto ha sido mayor y han empezado desde estos tiempos. Huele a quemado y el enemigo número uno de los provoca incendios, o sea la lluvia, no llega en auxilio de la flora y la fauna, faltan algunos meses para que la lluvia haga acto de presencia y para entonces… para entonces su llegada tal vez sea demasiado tarde si consideramos que ya no llueve porque la temporada recién ha finalizado. Huele a quemado y solo queda esperar que en cuanto empiece la temporada de lluvias y con ella llegue a su fin la de incendios, las autoridades correspondientes lleven a cabo medidas de prevención de incendios. Sí, una vez más, como en años anteriores huele a quemado para donde uno dirija sus pasos o su vehículo porque los amantes de todo destruir han actuado con libertad, sin estorbos. Huele a quemado y claro que sí, y aun cuando no con prontitud, hay quienes han acudido a apagar los incendios y sí, eso se agradece pero siempre lo mejor para el ser humano, para la fauna y por supuesto para la naturaleza, lo mejor será prevenir, evitar a toda costa que los provoca incendios actúen. Huele a quemado y es deseable que podamos pensar en que, así como los incendios han sido de intensos en Octubre y en lo que va de Noviembre, así sea de intensa la labor de las autoridades para prevenirlos para que nunca más volvamos a decir que: huele a quemado.
  
   Quemar pastizales, quemar árboles es contribuir al calentamiento global de la atmósfera, es contribuir al deterioro de nuestro medio ambiente, es afectarnos a nosotros mismo, tal vez algún día lo entendamos, tal vez.......
   evgonal@yahoo.com.mx.
  
  
  



22 de Noviembre de 2020
Paulina Camacho Jiménez
CHISTES
   ¿Cómo se llama el campeón de buceo japonés?
   Tokofondo.
   ¿Y el subcampeón?
   Kasitoko.
   Itzel Guadalupe Herrera Becerril. 10 años
  
   HABÍA UNA VEZ
  
Las ranas pidiendo rey

   Cansadas las ranas del propio desorden y anarquía en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para que les enviara un rey.
  
   Zeus, atendiendo su petición, les envió un grueso leño a su charca.
  
   Espantadas las ranas por el ruido que hizo el leño al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leño no se movía más, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a sentir tan grande desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre él y se le sentaban encima, burlándose sin descanso.
  
   Y así, sintiéndose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidiéndole que les cambiara al rey, pues éste era demasiado tranquilo.
  
   Indignado Zeus, les mandó una activa serpiente de agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas sin compasión.
  
  
  
   Moraleja:
   A la hora de elegir los gobernantes, es mejor escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno muy emprendedor pero malvado o corrupto.
  
   Daniela Camacho Lumbreras. 9 años
  
   CURIOSIDADES DEL MUNDO
   ¿Sabías que los caballos pueden vivir 25 años promedio?
  
   Nicole Contreras Navarro. 8 años
  
   CONSEJOS
   Realiza entre 4 o 5 ingestas al día para evitar llegar a las comidas principales con un hambre excesiva. Para estas ingestas elige alimentos saludables y que te sacien.
  
  
   Andrea Isabel Cervantes Camacho. 12 años
  
   NOTITAS
   Un estilo de vida saludable nos garantiza alejar las terribles consecuencias de la obesidad de nuestro organismo.
  
   Las personas con sobrepeso se exponen a múltiples enfermedades crónicas que pueden afectar su calidad y expectativa de vida, ya que pueden desencadenar múltiples padecimientos como:
  
   A) Hipertensión arterial: Estamos hablando de presión arterial alta.
  
   B) Diabetes mellitus: Este padecimiento altera los niveles de azúcar en el cuerpo, la producción de insulina, así como el funcionamiento del páncreas.
   C) Padecimientos cardíacos: Ellos pueden acompañarse de la presión arterial alta, aunque no necesariamente son sinónimos uno del otro. Pueden ser desde arritmias, enfermedades coronarias, incluso accidentes cerebrovasculares.
  
   Aunado a ello, las consecuencias de la obesidad están asociadas a problemas de interrelación con las demás personas, generando principalmente baja autoestima y grados de depresión que harán que el problema de la obesidad sea más complejo.
  
   Andrea Isabel Cervantes Camacho. 12 años
  
  
   JUGUEMOS A
  
  
  
   Andrea Isabel Cervantes Camacho. 12 años
  
  



22 de Noviembre de 2020
Cosas De Salud
NUTRIENTES PARA TENER UNA VISTA SANA

  
   Las vitaminas y los minerales son sustancias que solemos obtener a partir de la dieta y que son fundamentales para una vista sana. Te explicamos por qué.
  
   Tener una vista sana es algo que, a medida que envejecemos, se vuelve más complicado. Hay numerosas patologías oculares que incrementan su prevalencia con la edad. Además, muchas de ellas están influidas por deficiencias nutricionales.
  
   Por ejemplo, las cataratas, la degeneración macular o el glaucoma. Son enfermedades que empeoran la calidad de la visión y cuya progresión puede acelerarse cuando faltan ciertas vitaminas o minerales.
  
   Por eso, tratar de llevar una dieta equilibrada es esencial para mantener una vista sana. En este artículo te explicamos cuáles son las vitaminas y los minerales que más influyen sobre la visión y en qué alimentos puedes encontrarlos.
  
   Vitaminas necesarias para una vista sana
   Las vitaminas son sustancias que el cuerpo necesita para poder llevar a cabo todas sus funciones. Cada una de ellas tiene un papel específico. Aunque algunas, como la D y la K, pueden ser sintetizadas por el organismo, la mayoría las obtenemos a partir de la dieta.
  
   En concreto, las vitaminas A, C y E tienen un papel fundamental en relación con la visión. Tanto es así que su deficiencia se asocia a patologías e incluso a tipos de ceguera. En los siguientes apartados lo explicaremos.
  
   Vitamina A
   La vitamina A es una de las más relevantes en relación con una vista sana. Es una de las implicadas en la integridad y el correcto funcionamiento de todas las mucosas del cuerpo. Además, participa en la visión nocturna.
  
   Cuando existe déficit de vitamina A, la lubricación de los ojos se ve afectada. Es decir, existe una menor síntesis de lágrimas, por lo que el ojo está más seco. Esto provoca que estén irritados, más sensibles ante cualquier agresión y que tiendan a picar o escocer.
  
   Por otra parte, según la Academia Americana de Oftalmología, no tener suficiente vitamina A se relaciona con un mayor riesgo de padecer ceguera nocturna, sobre todo en embarazadas. También explican que es la principal causa de ceguera evitable en niños a nivel mundial.
  
   Este nutriente se obtiene a partir de verduras, algunos lácteos y mariscos. No obstante, la principal fuente son los betacarotenos. Son un tipo de pigmento vegetal que está presente en frutas y verduras, como la zanahoria.
  
  
  
  
Los betacarotenos son de los nutrientes
   más relevantes para la salud ocular.

  
   Vitamina E
   La vitamina E es una sustancia que actúa como antioxidante. Esto quiere decir que previene a las células y tejidos del posible daño producido por los radicales libres. En un artículo publicado en la Revista Cubana de Oftalmología explican la importancia de esto en relación con una vista sana.
  
   Los ojos están expuestos a la luz, la radiación ultravioleta y a los contaminantes ambientales. Esto hace que tengan más riesgo de sufrir debido al daño oxidativo. Por ello, unos niveles adecuados de vitamina E pueden mejorar esta situación.
  
   Esta sustancia se encuentra en alimentos de origen vegetal, como el aguacate, las espinacas o las acelgas. Del mismo modo, los aceites vegetales, como el aceite de oliva virgen extra, también aportan vitamina E.
  
   Vitamina C para una vista sana
   La vitamina C tiene un papel importante en la vista sana, ya que su deficiencia parece relacionarse con una disminución de la agudeza visual. Del mismo modo, se ha vinculado con la progresión de las cataratas. Esto fue demostrado en otro estudio realizado por la American Academy of Ophthalmology.
  
   Esta vitamina se puede encontrar en frutas cítricas como los limones, las naranjas o las mandarinas. También en otros vegetales como las fresas o el melón, el brócoli, los pimientos y los tomates.
  
   Vitaminas del complejo B
   Las vitaminas del complejo B son ocho nutrientes diferentes cuya función se relaciona con el metabolismo celular. En lo referente a la vista sana las más relevantes son la vitamina B6, la B9 y la B12.
  
   Una investigación publicada en Science Reports explica que el déficit de estas sustancias se asocia a un mayor riesgo de padecer degeneración macular asociada a la edad. Es un trastorno que afecta a la visión central. Cuando aparece se pierde la capacidad de visualizar detalles o de leer.
   Las vitaminas del complejo B se pueden obtener a través de alimentos como las almejas, sardinas, carne de res o comiendo hígado de otros animales. Son las que más suelen consumirse en suplementos, debido a que su mayor obtención es de origen animal.
  
   Luteína y zeaxantina
   La luteína y la zeaxantina son sustancias forman parte de los carotenoides. Se encuentran en frutas y hortalizas, sobre todo en verduras de hoja verde. Ambas son necesarias para tener una vista sana. Sobre todo para reducir el riesgo de degeneración macular, como explican en un estudio publicado en Clinical interventions in aging.
  
   Minerales esenciales para tener una vista sana
   Los minerales, al igual que las vitaminas, son sustancias que el cuerpo necesita para realizar numerosas funciones. Deben introducirse a través de la dieta. En los siguientes apartados enumeramos cuáles son los más importantes para una vista sana.
  
   Selenio
   El selenio es un mineral que se encuentra en nueces, piñones, ajo y cereales integrales. Interviene en la síntesis de la enzima glutatión peroxidasa, con fuerte presencia ocular. Esta enzima reduce el daño oxidativo, disminuyendo el riesgo de padecer patologías como la degeneración macular.
  
   Zinc
   El zinc es otro mineral que, en concentraciones adecuadas, permite tener la vista sana. Su función está en relación con la síntesis de melanina. La melanina es un pigmento que, además de la piel, está presente en los ojos.
  
   De hecho, protege al globo ocular de la radiación ultravioleta. El zinc se encuentra en los frutos secos, como las almendras y ciertos cereales (maíz, arroz integral). También se puede obtener comiendo marisco.
  
   Calcio y vista sana
   El calcio es un mineral conocido por ser necesario para mantener la salud ósea y para el crecimiento. No obstante, esta no es su única función. Su déficit también se asocia a un mayor riesgo de padecer problemas visuales.
  
   Lo cierto es que algunos estudios también han relacionado el consumo de calcio con mayor riesgo de tener degeneración macular. Por ello, aún no hay ninguna evidencia de que tomar suplementos de este mineral sea beneficioso para la visión.
  
   Si bien es cierto que los productos lácteos son la fuente de calcio más extendida, no son la única. Las legumbres, los frutos secos, la cebolla o el brócoli son alimentos muy ricos en este mineral.
  
  
La nutrición debe combinarse con prácticas adecuadas
   y saludables para proteger la visión,
   como evitar el cansancio por pantallas.

  
   Buena nutrición para una vista sana
   Como hemos explicado a lo largo del artículo, una dieta completa y equilibrada puede aportar todos los minerales y vitaminas necesarias para una vista sana. Al menos para proteger el progreso de ciertas enfermedades oculares, como la degeneración macular o las cataratas.
  
   No obstante, el hecho de tomar suplementos alimenticios para conseguirlo no está del todo consensuado. En todo caso, deben estar recomendados por un médico. Muchos de ellos se asocian a efectos secundarios debido al exceso.
  
   Además, la dieta no es el único factor que influye en una vista sana. Es muy importante cuidar ciertos hábitos que pueden empeorar la visión. Por ejemplo, el uso continuado de pantallas o el hecho de forzar la vista con frecuencia.
  
   Por ello, se recomienda acudir al oftalmólogo con frecuencia y seguir sus recomendaciones. Utilizar gafas o lentes de contacto en los casos en los que sea necesario también es primordial para evitar que la agudeza visual se deteriore. (mejorconsalud.com)