Semanario Guía
Zamora, Michoacán, México    02 de Junio de 2020
31 de Mayo de 2020
De Mi Cosecha
EL AMOR LAS MUJERES Y LA MUERTE
Arthur Schopenhauer
   (1788-1860)
  
   Selección de A. Sahagún
  
   El deseo amoroso, que los poetas de todos los tiempos se esfuerzan por expresar con mil formas sin agotar nunca el asunto, ni siquiera igualarlo; ese deseo que une a la posesión de cierta mujer a idea de una felicidad infinita, y un dolor inexpresable al pensamiento de no poder conseguirla; ese deseo y este dolor amorosos no pueden tener por principio las necesidades de un individuo efímero; ese deseo es el suspiro del genio de la especie, quien, para realizar sus propósitos, ve una ocasión única de aprovechar o perder, y exhala hondos gemidos. Sola la especie tiene una vida sin fin, y ella sola es capaz de satisfacciones y de dolores infinitos. Pero encuéntranse estos aprisionados dentro del mezquino pecho de un mortal. ¡Qué tiene de extraño, cuando ese pecho parece estallar y no puede encontrar ninguna expresión que pinte el presentimiento de voluptuosidad o de pena infinita que le invade!
  
+++

   El espíritu de la especie es el único que de una sola mirada puede ver qué valor tienen los amantes para él y cómo le pueden servir para sus fines. Por eso las grandes pasiones suelen nacer a la primera mirada. Si la pérdida de la mujer amada, sea por obra de un rival o por la de la muerte, causa al amante apasionado un dolor que excede a todos los demás, es precisamente porque este dolor es de una naturaleza trascendente y no le hiere sólo como un individuo, sino en la vida de la especie, de la que estaba encargado de realizar la voluntad especial. De aquí proviene que los celos estén llenos de tormentos y sean tan feroces; y que el más grande de todos los sacrificios sea el de renunciar a la persona amada.
  
+++

   No hay en la vida privada punto en el cual sea más rara la probidad escrupulosa. Las personas más honestas en lo demás y más rectas la echan aquí a un lado, y cometen el adulterio con menosprecio de todo, cuando se apodera de ellas el amor apasionado, es decir, el interés de la especie. Hasta parece que creen tener conciencia de un privilegio superior, tal como los intereses individuales nunca podrían concederlo semejante: precisamente porque obran en interés de la especie.
  
+++

   El genio de la especie separa y anonada sin esfuerzo todas las diferencias de alcurnia, todos los obstáculos, todas las barreras sociales. Disipa, cual una leve artista, todas las instituciones humanas, sin cuidarse más que de las generaciones futuras. Bajo el imperio de un interés amoroso, desaparece todo peligro y hasta el ser más pusilánime encuentra valor.
  
+++

   Un enamorado, lo mismo puede llegar a ser cómico que trágico, porque en uno y en otro caso está en manos del genio de la especie, que le domina hasta el punto de enajenarlo de sí mismo. Sus acciones son desproporcionadas con respecto a su carácter. De aquí proviene, en los grados superiores de la pasión, ese colorido tan poético y tan sublime que reviste sus pensamientos, esa elevación trascendente y sobrenatural que parece hacerle perder de vista en absoluto el objetivo eternamente físico de su amor. Es que entonces le animan el genio de la especie y sus intereses superiores. Ha recibido la misión de fundar una serie indefinida de generaciones dotadas de cierta constitución y formadas por ciertos elementos que no pueden hallarse más que en un solo padre y una sola madre.
  



31 de Mayo de 2020
Poemas De Hoy Y De Ayer
ALFONSO REYES

   (1889-1959)
  
   Alfonso Reyes nació en la ciudad de Monterrey, N.L. el 17 de mayo de 1889; obtuvo el título de abogado el 16 de julio de 1913. Exiliado en España (1914-1924), después de la muerte de su padre, el general Bernardo Reyes. Más adelante publicó numerosos ensayos sobre la poesía del siglo de oro español, entre los que destacan: "Barroco" y "Góngora"; además, fue uno de los primeros escritores en estudiar a sor Juana Inés de la Cruz. Falleció en el año de 1959.
  
  
El mal confitero
  
   Es Toledo ciudad eclesiástica.
   Para sola una noche del año,
   Sus vides domésticas
   Dan un vino claro.
  
   Un vinillo que el gusto arrebola
   Del epónimo mazapán,
   Y que predispone muy plácidamente
   Para recibir hasta el alma del aroma Canonical
   De las uvas negras en aguardiente.
  
   Y es que la Iglesia
   Consiente la gula:
   Para cada antojo hay una licencia;
   Para cada confite, una bula.
  
   Y cándida azúcar chorrea
   Por el transparente de la Catedral;
   Y en sus brazos arrulla la Virgen
   Al pequeño dios comestible,
   Rosado y salmón;
   Y ¡oh, que famosas tajadas de Alcázar
   Si, como es granito, fuera turrón!
  
   Y es que la Iglesia consciente la gula;
   Y monja sé yo que toda es azúcar.
   Y que tiene vicioso al cielo
   De la miel hilada al pelo,
   Y sabe hacer unos letuarios de nueces,
   Y otros de zanahorias raheces,
   Y el diacitrón, codonate y roseta,
   Y la cominada de Alejandría,
   Y otras cosas tantas que no acabaría.
  
   ¿Pero aquel confitero que había,
   que en azúcar y almendra y canela
   los santos misterios hacía?
   La Pentecostés y la Trinidad,
   Y el Corpus y la Ascensión,
   Y un Jesús casi de verdad
   Con una almendrita en el corazón.
  
   Pero tiene sus reglas el arte,
   Y a cada figura, su parte.
   Y también había un Luzbel
   Con una cara ácida y larga,
   Y le ponía en el corazón
   Una insólita almendra amarga.
  
   ¡Terror de las madres: muerte solapada
   en las golosinas!
   ¡Sazón a mansalva,
   con el cardenillo de las cocinas!
  
   Bien sé yo que tiene sus reglas el arte,
   Y a cada figura le toca su parte.
   Mas ¿garapiñar almendras amargas,
   Así sean las del corazón?
   Caridades escusadas,
   A fe mía, son.
  
   ¿Disfrazar un Luzbel con maña,
   que se lo confunda con un Salvador?
   Caridades excusadas,
   A fe mía, son.
  
   ¡Oh, buen hacedor!
   Hay arte mejor:
   No me vendas rencor en almíbar,
   Si he de hallar acíbar
   En el corazón.
  
   Golfo de México Veracruz
  
   La vecindad del mar queda abolida:
   Basta saber que nos guardan las espaldas,
   Que hay una ventana inmensa y verde
   Por donde echarse a nado.
  
   Caravana
  
   Hoy tuvimos noticia del poeta:
   Entre el arrullo de los órganos de boca
   Y colgados los brazos de las últimas estrellas,
   Detuvo su caballo.
  
   El campamento de mujeres batía palmas,
   Aderezando las tortillas de maíz.
   Las muchachas mordían el tallo de las flores,
   Y los viejos sellaban amistades lacrimosas
   Entre las libaciones de la honda madrugada.
  
   Acarreaban palanganas de agua,
   Y el jefe se aprestaba
   A lavarse los pechos, la cabeza y las barbas.
  
   Los alfareros de las siete esposas
   Acariciaban ya los jarros húmedos.
   Los hijos del país que no hace nada
   Encendían cigarros largos como bastones.
  
   Y en el sacrificio matinal,
   Corderos para todos
   Giraban ensartados en las picas
   Sobre la lumbrarada de leños olorosos.
  
   Hoy tuvimos noticia del poeta,
   Porque estaba dormido a lomos de caballo.
   Dijo que llevan a Dios sobre las astas
   Y que tiene la noche ácidas rosas
   En las alfombras de los dos crepúsculos.
  
   Para un mordisco
  
   Propio camaleón de otros cielos mejores,
   A cada nueva aurora mudaba de colores.
  
   Así es que prefiriera a su rubor primero
   El tizne que el oficio deja en el carbonero.
  
   Quiero decir ( me explico ): la mudanza fue tal,
   que iba del rojo al negro lo mismo que Stendhal.
  
   Luego, un temblor de púrpura casi cardenalicio
   (que viene a ser también el tizne de otro oficio)
  
   se quebró en malva y oro con bandas boreales,
   que ni el disco de Newton exhibe otras iguales.
  
   Es muy de Juan Ramón esto de malvas y oros,
   O del traje de luces de un matador de toros.
  
   Y no sé si atreverme, en cosa tan sencilla,
   A decir que hubo una "primavera amarilla",
  
   Con unas vetas verdes, con unos jaspes grises
   En olas circunflejas como en el mar de Ulises.
  
   ¡Ulises yo, que apenas de Caribdis a Escila
   -de un vértice a un escollo - saciaba la pupila!
  
   Porque como es efímero todo lo que es anhelo,
   El color se evapora y otra vez sube al cielo,
  
   Y ya sabemos que poco a poco se va
   Aun la marca de fuego de la infidelidá.
  
   Y se acabó la historia - Tal era la mordida
   Que lucía en el anca mi querida.
  
   Ifigenia cruel
   {Fragmento}
  
   Pero soy como me hiciste, Diosa,
   Entre las líneas iguales de tus flancos:
   Como plomada de albañil segura,
   Y como tú: como una llama fría.
  
   Sobre el eje de tu nariz recta,
   Nadie vio doblarse tus cejas,
   Ni plegarse los rinconcillos
   Inexorables de tu boca,
   Por donde huye un grito inacabable,
   Penetrado ya de silencio.
  
   ¿Quién acariciaría tu cuello,
   demasiado robusto para asido en las manos;
   superior a ese hueco mezquino de la palma
   que es la medida del humano apetito?
  
   ¿Y para quién habías de desatar la equis
   de tus brazos cintos y untados
   como atroces ligas al tronco,
   por entre los cuales puntean
   los cuernecillos numerosos
   de tu busto de hembra de cría?
  
   ¿Quién vio temblar nunca en tu vientre
   el lucero azul de tu ombligo?
   ¿Quién vislumbró la boca hermética
   de tus dos piernas verticales?
  
   En torno a ti danzan los astros.
   ¡Ay del mundo si flaquearas, Diosa!
   Y al cabo, lo que en ti más venero:
   Los pies donde recibes la ofrenda
   Y donde tuve yo cuna y regazo;
   Los haces de dedos en compás
   Donde puede ampararse un hombre adulto;
   Las raíces por donde sorbes
   Las cubas rojas del sacrificio, a cada luna.
  
   Yerbas del Tarahumara
  
   Han bajado los indios tarahumaras,
   que es señal de mal año
   y de cosecha pobre en la montaña.
   Desnudos y curtidos,
   duros en la lustrosa piel manchada,
   denegridos de viento y de sol, animan
   las calles de Chihuahua,
   lentos y recelosos,
   con todos los resortes del miedo contraídos,
   como panteras mansas.
  
   Desnudos y curtidos,
   bravos habitadores de la nieve
   -como hablan de tú-,
   contestan siempre así la pregunta obligada:
   -"Y tu ¿no tienes frío en la cara?
  
   Mal año en la montaña,
   cuando el grave deshielo de las cumbres
   escurre hasta los pueblos la manada
   de animales humanos con el hato en la espalda.
  
   Los hicieron católicos
   los misioneros de la Nueva España
   -esos corderos de corazón de león.
   Y, sin pan y sin vino,
   ellos celebran la función cristiana
   con su cerveza-chicha y su pinole,
   que es un polvo de todos los sabores.
  
   Beben tesgüiño de maíz y peyote,
   yerba de los portentos,
   sinfonía lograda
   que convierte los ruidos en colores;
   y larga borrachera metafísica
   los compensa de andar sobre la tierra,
   que es, al fin y a la postre,
   la dolencia común de las razas de los hombres.
   Campeones de la Maratón del mundo,
   nutridos en la carne ácida del venado,
   llegarán los primeros con el triunfo
   el día que saltemos la muralla
   de los cinco sentidos.
  
   A veces, traen oro de sus ocultas minas,
   y todo el día rompen los terrones,
   sentados en la calle,
   entre la envidia culta de los blancos.
   Hoy solo traen yerbas en el hato,
   las yerbas de salud que cambian por centavos:
   yerbaniz, limoncillo, simonillo,
   que alivian las difíciles entrañas,
   junto con la orejela de ratón
   para el mal que la gente llama "bilis";
   y la yerba del venado, del chuchupaste
   y la yerba del indio, que restauran la sangre;
   el pasto de ocotillo de los golpes contusos,
   contrayerba para las fiebres pantanosas,
   la yerba de la víbora que cura los resfríos;
   collares de semillas de ojos de venado,
   tan eficaces para el sortilegio;
   y la sangre de grado, que aprieta las encías
   y agarra en la nariz los dientes flojos.
  
   (Nuestro Francisco Hernández
   -El Plinio Mexicano de los Mil y Quinientos-
   logró hasta mil doscientas plantas mágicas
   de la farmacopea de los indios.
   Sin ser un gran botánico,
   don Felipe Segundo
   supo gastar setenta mil ducados,
   ¡para que luego aquel herbario único
   se perdiera en la incuria y el polvo!
   Porque el padre Moxó nos asegura
   que no fue culpa del incendio
   que en el siglo décimo séptimo
   aconteció en El Escorial.)
  
   Con la paciencia muda de la hormiga,
   los indios van juntando sobre el suelo
   la yerbecita en haces
   -perfectos en su ciencia natural.
  
   La tonada de la sierva enemiga
  
   Cancioncita sorda, triste,
   desafinada canción;
   canción trinada en sordina
   y a hurtos de la labor,
   a espaldas de la señora;
   a paciencia del señor;
   cancioncita sorda, triste,
   canción de esclava, canción
   canción de esclava niña que siente
   que el recuerdo le es traidor;
   canción de limar cadenas
   debajo de su rumor;
   canción de los desahogos
   ahogados en temor;
   canción de esclava que sabe
   a fruto de prohibición:
   -toda te me representas
   en dos ojos y una voz.
  
   Entre dientes, mal se oyen
   palabras de rebelión:
   "¡Guerra a la ventura ajena
   guerra al ajeno dolor!
   Bárreles la casa, viento,
   que no he de barrerla yo.
   Hílales el copo, araña,
   que no he de hilarlo yo.
   San Telmo encienda las velas,
   San Pascual cuide el fogón.
   Que hoy me ha pinchado la aguja
   y el huso se me rompió;
   y es tanta la tiranía
   de esta disimulación,
   que aunque de raros anhelos
   se me hincha el corazón,
   tengo miradas de reto
   y voz de resignación".
  
   Fieros tenía los ojos
   y ronca y mansa la voz;
   finas imaginaciones
   y plebeyo corazón.
   Su madre, como sencilla,
   no la supo casar, no.
   Testigo de ajenas vidas,
   el ánimo le es traidor.
   Cancioncita sorda, triste,
   canción de esclava, canción:
   -toda te me representas
   en dos ojos y una voz.
  
   La amenaza de la flor
  
   Flor de las adormideras:
   engáñame y no me quieras.
  
   ¡Cuánto el aroma exageras,
   cuánto extremas tu arrebol,
   flor que te pintas ojeras
   y exhalas el alma al sol!
   Flor de las adormideras.
  
   Una se te parecía
   en el rubor con que engañas,
   y también porque tenía,
   como tú, negras pestañas.
  
   Flor de las adormideras.
   Una se te parecía. . .
   Y tiemblo sólo de ver
   tu mano puesta en la mía:
   ¡Tiemblo no amanezca un día
   en que te vuelvas mujer!
  
   Consejo poético
  
   La cifra propongo; y ya
   casi tengo el artificio,
   cuando se abre el precipicio
   de la palabra vulgar.
   Las sirtes del bien y el mal,
   la torpe melancolía,
   toda la guardarropía
   de la vida personal,
   aléjalas, si procuras
   atrapar las formas puras.
  
   ¿La emoción? Pídela al número
   que mueve y gobierna al mundo.
   Templa el sagrado instrumento
   más allá del sentimiento.
   Deja al sordo, deja al mudo,
   al solícito y al rudo.
   Nada temas, al contrario,
   si en el rayo de una estrella
   logras calcinar la huella
   de tu sueño solitario.
  
   Quédate callado…
  
   Quédate callado y solo:
   casi todo sobra y huelga.
   De la rama el fruto cuelga
   y la rosa del peciolo,
   no a efectos del querer sólo,
   sino a la inerte ceguera
   que la visión exagera
   en alcance y en sentido;
   y lo que cantas dormido
   es tu canción verdadera.
  
   Quédate solo y callado:
   casi todo huelga y sobra.
   Ningún gasto se recobra,
   ni vale el oro cambiado
   la moneda que has pagado
   por montones de vellón.
   Que a hurtos da el corazón
   los latidos que aprovechas,
   y aunque imaginas que pechas,
   lo debes al panteón.
  
   Ausencias
  
   De los amigos que yo más quería
   y en breve trecho me han abandonado,
   se deslizan las sombras a mi lado,
   escaso alivio a mi melancolía.
  
   Se confunden sus voces con la mía
   y me veo suspenso y desvelado
   en el empeño de cruzar el vado
   que me separa de su compañía.
  
   Cedo a la invitación embriagadora,
   y discurro que el tiempo se convierte
   y acendra un infinito cada hora.
   Y desbordo los límites, de suerte
   que mi sentir la inmensidad explora
   y me familiarizo con la muerte.
  
   La señal funesta
  
   ISi te dicen que voy envejeciendo
   porque me da fatiga la lectura
   o me cansa la pluma, o tengo hartura
   de las filosofías que no entiendo;
   si otro juzga que cobro el dividendo
   del tesoro invertido, y asegura
   que vivo de mi propia sinecura
   y sólo de mis hábitos dependo,
  
   cítalos a la nueva primavera
   que ha de traer retoños, de manera
   que a los frutos de ayer pongan olvido;
  
   pero si sabes que cerré los ojos
   al desafío de unos labios rojos,
   entonces puedes darme por perdido.
  
   II
  
   Sin olvidar un punto la paciencia
   y la resignación del hortelano,
   a cada hora doy la diligencia
   que pide mi comercio cotidiano.
   Como nunca sentí la diferencia
   de lo que pierdo ni de lo que gano,
   siembro sin flojedad ni vehemencia
   en el surco trazado por mi mano.
  
   Mientras llega la hora señalada,
   el brote guardo, cuido del injerto,
   el tallo alzo de la flor amada,
  
   arranco la cizaña de mi huerto,
   y cuando suelte el puño del azada
   sin preguntarlo me daréis por muerto.
  
  
   A Enrique González Martínez
  
   Muchas sendas hollé, muchos caminos
   solicitaron el afán creciente.
   de contrastar los usos de la gente
   y confundirme con los peregrinos.
  
   Mezclaba los sabores de los vinos
   en cada clima caprichosamente,
   y yo no sé si ello fue prudente
   o si mis pasos fueron desatinos.
  
   Había que buscar la ruta cierta
   y ceñir el desborde con el dique.
   Volví cansado, procuré la puerta . . .
  
   Y déjame, poeta, que lo explique
   como quien se despoja y se liberta:
   tú estabas a la puerta, claro Enrique.
  
  
   El verdugo secreto
  
   Vives en mí, pero te soy ajeno,
   recóndito ladrón que nunca sacio,
   a quien suelo ceder, aunque reacio,
   cuanto suele pedir tu desenfreno.
  
   Me quise sobrio, me fingí sereno,
   me dictaba sus máximas Horacio,
   dormí velando, festiné despacio,
   ni muy celeste fui, ni muy terreno.
  
   Poco me aprovechó vivir alerta,
   si del engreimiento vanidoso
   hallaste tú la cicatriz abierta.
  
   Hoy quiero rechazarte, y nunca oso.
   ¡Válgame la que a todos nos liberta,
   y al orden me devuelve y al reposo!
  
   Visitación
  
   -Soy la Muerte- me dijo. No sabía
   que tan estrechamente me cercara,
   al punto de volcarme por la cara
   su turbadora vaharada fría.
  
   Ya no intento eludir su compañía:
   mis pasos sigue, transparente y clara
   y desde entonces no me desampara
   ni me deja de noche ni de día.
  
   -¡Y pensar -confesé-, que de mil modos
   quise disimularte con apodos,
   entre miedos y errores confundida!
  
   "Más tienes de caricia que de pena".
   Eras alivio y te llamé cadena.
   Eras la muerte y te llamé la vida.
  
   Morir
  
   En el más cariñoso lecho
   me siento morir,
   cuando en la naturaleza,
   toda mansa como jardín.
  
   Muelle, el ala del ángel blanco
   -¡qué piedad, qué ternura al fin!-,
   primera vez roza mis hombros
   como el arco roza el violín.
  
   Esta frescura de saber
   que también nos vamos de aquí,
   ¡qué novedad en la conciencia,
   qué persuasión blanda y sutil!
  
   ¡Qué conformidad, qué tersura,
   qué dejarse ir!
   Sus filos y puntas los actos
   redondean al llegar a mí.
  
   Ni la sangría del estoico
   que se amenguaba sin sentir,
   ni el áspid que apenas besaba
   el botón de ansioso carmín:
  
   Lento declive, y tan seguro
   -hinchado de sí-
   que ni da lugar a lamentos
   ni a temores, ni
  
   siquiera al vago cosquilleo
   de ese minuto por venir
   en que se ha de abrir a mis ojos
   algo que se tiene que abrir.
  
   ¡Qué natural lo que se acaba
   cuando ya se apaga por sí!
   Voy con la razón satisfecha,
   dormido, contento feliz.
  
   ¡Y yo que viví tantos años,
   tantos años como perdí,
   sin dar oídos a la esfinge
   que susurraba junto a mí!
  
   Yo no sabía que la vida
   se reclina y se tiene así
   en esa gula de la nada
   que es su diván, es su cojín.

  
  



31 de Mayo de 2020
Cosas De Salud
ASÍ AFECTA LA FALTA DE DESCANSO AL CEREBRO

   La falta de descanso afecta al cerebro, y lo sabemos más allá de los estudios científicos que puedan confirmarlo. Las veces que hemos dormido mal, estuvimos irritados y menos conectados en el día siguiente.
  
   Cuando hay falta de descanso en nuestro cerebro, las funciones empiezan a perder efectividad. Nos sentimos más lentos para responder, menos memoriosos y con una fatiga importante en los músculos.
  
   Todos estos efectos tienen explicación científica, y la misma apunta a la importancia del tejido cerebral para la vida diaria. Ahora bien, el mantenimiento óptimo de este tejido implica dormir lo suficiente.
  
   En la falta de descanso intervienen diversos factores. Hay personas que duermen mal por trastornos psicológicos, como el insomnio de ansiedad, y otros que lo hacen por malos hábitos a la hora de irse a dormir.
  
   La situación es de cierta gravedad a largo plazo. Pensemos que un estudiante con pésimo descanso no podrá avanzar de manera adecuada en su carrera. Un trabajador no rendirá lo mismo en sus labores, y hasta correrá riesgos vitales si maneja maquinaria, por ejemplo.
  
   ¿Qué le ocurre al cerebro por la falta de descanso? ¿Cuáles son los procesos que resultan afectados?
  
   A continuación, repasaremos los efectos de la falta de descanso sobre tres áreas principales asociadas a la salud cerebral: el humor, la memoria y el ritmo circadiano.
  
   La falta de descanso altera el humor
  
   Los padres que han pasado noches enteras en vela por sus hijos lo saben. El día siguiente se carga de irritabilidad, y todo parece enojar en demasía, aunque sean cosas mínimas.
  
   Esta alteración del humor proviene de la desconexión que la falta de descanso ocasiona entre la amígdala cerebral y el resto del tejido del sistema nervioso. Una amígdala desconectada actúa por impulsos, sin mediar las acciones en la corteza del cerebro.
  
   Lo negativo se vuelve más negativo y peor en la interpretación que hace la amígdala de las cosas. En condiciones normales, bien dormidos, esa forma de interpretar pasa por otras barreras cerebrales que elaboran una respuesta más acorde. Tras una noche sin dormir no hay límites al enojo.
  
   No es un efecto permanente, puesto que al dormir luego las horas necesarias, el sistema se vuelve a reconectar. De todas maneras, en personas con mal sueño a menudo, la irritabilidad puede alterar de forma significativa sus relaciones sociales.
  
  
Investigaciones científicas sobre el sueño confirman que un mal descanso altera el tejido cerebral.

  
   Peores resultados en el estudio
  
   Las investigaciones sobre el sueño apuntan a que el hipocampo es otra región muy golpeada por la falta de descanso. Y esta zona es clave para los estudiantes, puesto que allí se elabora la memoria.
  
   Un mal descanso nocturno disminuye las posibilidades de retener información novedosa al día siguiente. Inclusive se arruina la retención de imágenes, más allá de los datos, lo que puede afectar la elaboración de los recuerdos de la jornada anterior y de la que se está desarrollando.
  
   Esto refuerza el objetivo de lograr una higiene del sueño adecuada en los estudiantes, sobre todo los universitarios. Las carreras profesionales exigen un grado de atención y de retención que se puede estimular mediante el sueño nocturno.
  
   Al dormir, el hipocampo traslada recuerdos desde sus neuronas hasta otros lóbulos cerebrales. Este proceso es primordial para el grabado de los pensamientos y el asentamiento a futuro.
  
   La falta de descanso y la melatonina
  
   Los humanos nos movemos en un ritmo circadiano diario que dura unas 24 horas. Este ciclo de vigilia-sueño ha sido estipulado, de manera externa, por las horas de la luz solar. En el interior del cuerpo, esa regulación responde a la hormona melatonina.
  
   La melatonina detiene su producción cuando recibe luz, y al contrario, se produce en mayores cantidades en la oscuridad. De esta manera, la hormona aumenta su concentración para incitarnos a dormir y descansar.
  
   La falta de descanso en las horas adecuadas corre nuestro reloj biológico y nos saca del ciclo regular de vigilia-sueño. Esto nos expone en forma errónea a la luz, tanto solar como artificial, lo que altera la producción de melatonina.
  
   En el mediano plazo, si el ciclo vigilia-sueño se mueve de horarios de manera constante, podemos ingresar a cambios de fase. Esto significa que cada vez nos cuesta más dormir a la hora que queremos hacerlo y nos cuesta despertar para estar activos por la mañana.
  
   Higiene del sueño para la falta de descanso
  
   Hemos visto cómo afecta al cerebro la falta de descanso, pero podemos hacer algo. Hay medidas de higiene del sueño que podemos tomar para ayudar a nuestro tejido cerebral a funcionar de manera adecuada.
  
   Recordemos que a través del sistema nervioso nos comunicamos con el exterior y con nuestros seres queridos, por lo que cuidarlo es una prioridad. Un buen descanso nos asegurará mejor humor y más atención.
  
  



31 de Mayo de 2020
Paulina Camacho Jiménez
NOTITAS
   El COVID-19 suele tener un impacto más fuerte entre las personas mayores de 60 años y los pacientes con enfermedades crónicas que presentan defensas bajas. En otras palabras, puede que, para alguien completamente sano, el virus no represente más que un malestar similar al de una gripe, pero, para alguien con su sistema inmune debilitado, el panorama puede complicarse. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS), está comprobado que alguien puede transmitir el virus sin saber que está enfermo, sin síntomas, todo lo que toca o que entra en contacto con sus secreciones (saliva, mocos) queda contaminado.
  
   Andrea Isabel Cervantes Camacho. 12 años
  
   CURIOSIDADES DEL MUNDO
  
  
   ¿Sabías que el material más resistente jamás creado es la tela de la araña?
  
   Diego Alejandro Orozco Medina. 10 años
  
   CHISTES
   -¿Sabes que mi hermano anda en bicicleta desde los cuatro años?
   - Mmm, ya debe estar lejos.
  
   Itzel Guadalupe Herrera Becerril. 10 años
  
   CONSEJOS
   Quedarte en casa debe ser un esfuerzo mundial para que los contagios no provoquen los centenares de muertos diarios que registra Italia.
  
   Daniela Camacho Lumbreras. 9 años
  
   HABÍA UNA VEZ
  
El adivino

   Instalado en la plaza pública, un adivino se entregaba a su oficio. De repente se le acercó un vecino, anunciándole que las puertas de su casa estaban abiertas y que habían robado todo lo que había en su interior. El adivino levantose de un salto y salió corriendo hacia su casa, desencajado y suspirando, para ver lo que había sucedido.
  
  
  
   Uno de los que allí se encontraban, viéndole correr le dijo:
   -Oye, amigo, tú que te vanaglorias de prever lo que ocurrirá a los otros, ¿por qué no has previsto lo que te sucedería a ti?
   El adivino no supo qué responder.
   Moraleja: no hay que fiarse de aquellos que dicen que pueden adivinar el futuro de los demás. Tan sólo pretenden estafarnos y quitarnos nuestro dinero.
  
   Ana Valeria Ramírez Girón. 12 años
  
   JUGUEMOS A
  
  
  
   Ana Valeria Ramírez Girón. 12 años
  
  



31 de Mayo de 2020
MILANESA EN COSTRA DE PAPA

   Ingredientes
   • 2 Tazas de Aceite
   • 4 Bisteces de res
   • 4 Rebanadas de jamón
   • 8 Rebanadas de queso manchego
   • 2 Huevos
   • 1 Taza de harina
   • 4 Tazas de papas fritas
   • Sal y Pimienta
  
   Modo de preparación
  
   Sazonar los bisteces con sal y pimienta y colocar en cada bistec una rebanada de jamón y una dos de queso, doblar a la mitad como si fuera una quesadilla.
  
   Triturar las papas en la licuadora o en un procesador de alimentos y reservar.
  
   Pasar por harina los bisteces rellenos, enseguida sumergir en el huevo batido y por último en las papas trituradas, presionar hasta que se adhieran perfectamente. Freír en aceite bien caliente hasta que estén doraditos y bien cocidos. Servir calientes con una ensalada fresca.
  



31 de Mayo de 2020
Compartiendo
ANSIEDAD
Teresa Morfín
Han pasado semanas de encierro, tal vez trabajando en casa… tal vez sin poder trabajar… y de vez en cuando se asoma en mi ser un monstruo: la ansiedad. Es un ente espantoso con la cara horrible, y tiene la capacidad de devorar. Sé que si le permito crecerse, se puede apoderar de mí.
  
   La ansiedad se aparece a tentarme en cualquier momento, fácil o difícil. Puede utilizar como pretextos problemas reales o imaginarios, no necesita hacer distinciones.
  
   La ansiedad provoca sufrimiento, y nos hace magnificar cualquier situación, volviéndola intolerable. Nos pone agresivos, nos hace exagerar nuestros sentimientos y crear conflictos donde no los hay, afecta nuestra convivencia. Una vez que nos ha atrapado, es muy difícil librarse de ella, ya que sus garras se aferran a nuestro ser, y sus jugos irritan nuestro espíritu.
  
   La ansiedad es opcional: Está en nosotros decidir librarnos de ella… Está en nosotros decidirnos a mantener el espíritu elevado y la mente optimista. Está en nosotros el estar bien, a pesar de que las condiciones sean difíciles y el mundo se esté cayendo a pedazos.
  
   Los problemas están allí siempre, tenemos los grandes problemas pero también hay sentimientos y malos entendidos que nos ponen a dar vueltas. Todos tenemos dificultades, especialmente en este momento de crisis universal, sin embargo, la gran diferencia está en la forma en que reaccionamos ante estas situaciones negativas: Hay quienes salen adelante con un estado de ánimo positivo, mis maestros lo llaman “recibir con honor”, y también hay quienes se dejan llevar por el mal humor, por el enojo, por la desesperación.
  
   La ansiedad es un monstruo opcional: La solución está en nosotros, no dejarla entrar.
   Hay muchas cosas que se pueden hacer para mantener a raya a la ansiedad, la primera es decirle que no.
  
   Pero también podemos mantenernos cerca de nuestros seres queridos, aunque sea por teléfono o de manera virtual. La posibilidad de hablar o escribir sobre lo que estamos viviendo nos ayuda a bajar la presión de nuestro estado de ánimo. Escuchar o leer a otras personas nos ayuda a sentirnos acompañados, queridos, comprendidos.
  
   Pasar de la tolerancia a la aceptación es un camino para eliminar sentimientos negativos como la ansiedad, el enojo y la depresión. Cuando nosotros toleramos algo o a alguien, todavía hay violencia en nuestro ser. La aceptación es otra cosa, es decir: “sé que la pandemia es irremediable, y la acepto con todas sus consecuencias”, lo que me va a permitir ocupar mi mente en lo que tengo que hacer para minimizar sus efectos en mi vida, para vivir lo que viene de la mejor manera posible, y sobre todo, de buen humor.
  
   Hacernos una rutina para el día, mantenernos ocupados todo el tiempo aunque sea en cosas sencillas o entretenimientos, nos permite sentirnos útiles, disminuir la impotencia y mejorar el humor. Si esta rutina incluye un poco de ejercicio, el regalo que nos hacemos va a ser completo, ya que si nuestro cuerpo se siente bien, todo lo demás también va a mejorar.
  
   Es difícil considerar una crisis como una oportunidad, pero tenemos que saber que después de la pandemia y lo que viene con ella, el mundo tiene que cambiar. Nosotros tenemos que cambiar. La crisis económica que viene detrás de la pandemia nos va a obligar a cambiar. Podemos adelantarnos y estar preparados.
  
   En este tiempo que parece haberse detenido todo, nuestro espíritu puede florecer, y nuestra mente puede llevarnos a reflexiones muy importantes. Necesitamos estar fuertes y preparados para lo que sigue. Necesitamos estar abiertos y unidos. Necesitamos estar en paz.
  
   En este momento no tiene cabida la ansiedad.
   La ansiedad es opcional.